Proba Sloterias! Un casino online sin deposito inicial y empeza a jugar tragamonedas, ruleta y mas sin poner un peso.
Aprovecha bonos sin deposito, giros gratis y retiradas reales.
¡Registrate y divertite sin riesgo!

Hace una semana, el sábado 17 de junio a las 7 de la mañana ingresaban agentes de la Policía de la Ciudad a una vivienda ubicada en Pringles 342, en el arrabal porteño de Almagro, para llevar adelante el desalojo de 10 personas que vivían junto a sus fruto e retoño. Sin embargo, en ambos casos sustancia irse por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La ocupación de la morada Pringles en Almagro y la toma «La fuerza de las señora» en el arrabal Padre Carlos Mugica (ex Villa 31), son ejemplos de señora y diversidades que para escapar de distintas violencias y no quedar en localización de calle se organizaron para subsistir en compañía, con sus fruto e retoño y lejos de sus maltratadores. La orden fue emitida por la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas 19, a cargo de Lorena San Marco, y el juez Alejandro Villanueva, a raíz de una denuncia de la Dirección General de Administración de Bienes porteña.
«Nosotras venimos todas de atravesar violencia de especie, de abusos de familiares, de muchas cosas. Somos pibas que tuvimos una historia de vida muy cruda.
Durante el operativo se registraron corridas, golpes, forcejeos y sustancia detenidas al menos seis personas. En el punto vivían desde hacía un año señora y diversidades con sus retoño e fruto, quienes habían «quedado en la calle» al escapar de distintos tipos de violencias, principalmente de especie, y se organizaron para subsistir juntas.
Para nosotras subsistir con varones no es una alternativa. Una localización similar vivieron alrededor de 100 señora y más de 230 niñas y niños en el arrabal Padre Carlos Mugica en septiembre del 2021. Nos sentimos cuidadas y acompañadas entre nosotras», contó a Télam Gabriela, una de las señora que sustancia irse del punto.
Mientras vivieron en ese punto al que bautizaron «morada Pringles ATR (Autónoma, Territorial y Reparadora)» llevaron adelante un merendero al que asistían semanalmente entre 40 y 50 chicos y chicas del arrabal.
Tres meses después, a las 7 de la mañana del 30 de septiembre, la Policía de la Ciudad, funcionarios de la Fiscalía 11 y empleados del programa Buenos Aires Presente (BAP) tiraban abajo las casas hechas de chapa, madera y cartón, mientras también avanzaba el fuego sobre ellas.
El 30 de junio de ese año, señora que habían dejado sus hogares para salir del contexto de violencia de especie que sufrían decidieron tomar un predio entre las calles Ciervos de La Pampa y Caraguata, donde anteriormente había un basural al que vecinas y vecinos llamaban «La Containera», y llamaron a la toma «La fuerza de las señora». «Algunas pudieron zafar de esa localización pero pasándola muy mal, yéndose a la provincia a laburar a los campos, desescolarizando a los chicos. Otras están en igual o peor localización por el alquiler.
Alquilar con chicos en el arrabal es toda una odisea», contó a Télam Alicia, una de las señora irse que tiene cuatro fruto, con quienes vive actualmente en una «habitación de 3 por 4» que alquila.